Me gustaría expresar mi más sincero agradecimiento a Standa e Irena por su dedicación y cuidado durante todo el retiro de sanación.

Durante toda la estancia se ocuparon de nuestro grupo con una atención extraordinaria, calma y un interés genuino por cada uno de nosotros. Se sentía claramente que no es solo un trabajo para ellos, sino una verdadera vocación.

Irena cocinaba de manera excelente – sus platos no solo eran deliciosos, sino también ligeros, limpios y preparados con amor. Se notaba que comprendía perfectamente cómo apoyar el proceso que cada persona vive durante el retiro. Además, estuvo siempre presente, sensible y asistiendo a Standa con mucha delicadeza durante las ceremonias con la medicina.

Standa es una persona muy sensible, intuitiva y un guía en quien se puede confiar plenamente. Sabe crear un espacio donde uno puede abrirse de verdad y profundizar en su propio proceso. Su trabajo es natural y auténtico, y se percibe que realmente sabe lo que hace. Sostiene el espacio con firmeza y al mismo tiempo con suavidad.

Gracias a ambos, el retiro no solo fue sanador, sino también profundamente humano y hermoso. Me sentí respetada, acompañada y en un entorno seguro.

Los recomiendo a todos quienes buscan una experiencia profunda y guiada con sensibilidad.

Con gratitud.

Marta K. & amigos